Al final no ha sido tan malo como pensaba, y eso que iba predestinando lo peor, esperaba largos silencios, miradas timidas...
Pero no, ha sido muy bonito, solo ver la cara que apuesto cuando a visto a Lucía, no la veía desde el dia 7 de noviembre, y claro pues a cambiado bastante, y no solo es que haya cambiado, es que en estos meses de un tiron a aprendido a gatear, a sentarse y a ponerse de pie, asi que cuando la ha visto a salido corriendo a cogerla, no quería soltarla y eso que tenía el babero lleno de papilla de frutas; no paraba de mirarla y he sentido pena, mucha pena, por que se a perdido sus primeras navidades, sus primeros gateos, sus primeros balbuceos, y yo quería que el los viviese junto a mi, pero cosas de la vida estabamos separados, de ahora en adelante no quiero que ningun problema nos separe, y aunque eso pase, quiero que venga a ver a Lucia siempre que quiera, por que cuando le dejamos en Fuencarral camino del metro y vi el brillo que tenía en los ojos y lo feliz que estaba pense que nadie se interpondria nunca más, pero si en este mundo hubiesen más bocas cosidas y menos
malfolladas pues eso seria todabia más posible.
Cuanto te he hechado de menos...