19 años de mi vida se han quedado reducidas a dos cajas, una la que me lleve el dia que me fui de casa, en ella iban mis peluches y algunos de mis cuadernos, la otra caja me llego hace poco, despues de que mi padre comprase la casa de mi madre, en esta otra iban de fotos de colegio, mi album del bautizo y libros, muchos libros, pero no es bastante, muchas cosas se han quedado atras.
Gonzalo siempre me dice que no tengo que darle tanto valor a las cosas materiales, pero para mi son muy importantes, son parte de mi memoria, son mis recuerdos, por eso desde que empecé a vivir sola, guardo cuentas de restaurantes, tickets de cines, etiquetas de ropa, cerillas, no se, miles de cosas que cuando las echo un vistazo me devuelven al momento que pertenecen.
Pero a muchos sitios de mi infancia ya no podre volver, por que muchas cosas han ido a para a la basura, tal vez por que estaban viejas, tal vez por odio hacia mi persona, no lo se, el fin no justifica los medios, si mi padre quería hacerme daño con algo, por ahi lo ha conseguido.
Y aun asi me levanto cada mañana esperando a que llame para pedirme perdon, para arreglar las cosas, para crear recuerdos nuevos, pero con el ya no tengo ni recuerdos viejos ni nuevos.
Aun asi mirare el lado positivo, voy ha limpiar mis antigüos libros de cuentos y canciones,
hay cuantas veces habre cantado Doña pito piturra, y se los voy a dejar a Lucia, aunque de momento solo se los leere, espero que le gusten tanto como a mi me gustaban.
Quiero recordar cada segundo de mi vida para vivirla cuando este vacia