La ola de frio me acompaña, pero ya era hora de salir a algun lado y poder estar con alguien diferente a las personas con las que me rodeo todo el dia, asi que hoy he ido de compras con Tania y nos lo hemos pasado bastante bien, a pesar del frio; bueno compras, compras tampoco hemos hecho muchas, la gran mayoria eran cosas para la niña, por que yo iba como loca detras de unos guantes y un gorro, pero para mi sorpresa donde ayer habia gorros, bufandas y complementos para el frio, ahora hay vikinis, bañadores, sandalias...pero de que van?? si aun queda un monton para el verano y lo que la gente necesita ahora es calorcito, y si ya se que la gente ya tendria guantes al empezar el invierno, no si yo tambien los tenia, pero los tres pares que compre los perdi y necesito más, si es que esta mañana me he puesto unos calcetines, monisimos por cierto, de pollito en las manos, y aunque creía que nadie se daria cuenta, pues si...la gente por la calle se fija en lo que llevas en las manos, y como tenia que empujar el carro pues claro las tenia que tener calentitas.
Asi que las compras han sido destinadas a Lucia y a la madre de Tania, nosotros nos hemos dado un homenaje comiendo en el restaurante junto con la prima de Tania, y lo cierto es que me lo he pasado muy bien, por que he visto a gente en el restaurante que hacia mucho que no veía y que a veces me da lo morriña, este pasado mes de febrero hizo 6 años que empecé a trabajar en el restaurante y quieras que no, pues le tengo mucho cariño.
Despues Tania se ha ido y yo me he quedado con mis cocineros favoritos Gonzalo y Javier, asi que me los he llevado al pub de la mami a tomar algo, es que es visita obligada, al rato entraron David y Alvaro, y me saludaron con un cutre
hola asi que me hizo gracia y al irse y darme dos besos cada uno se lo dije, por que razón no me saludaban asi cuando estaba Gonzalo, y ellos cortaos que no, que no, los hombres maduran muy tarde, en fin despues de esta estúpida aclaracion sacada del cosmopolitan voy a por la leche nocturna, o sea la que me caliento yo en el microondas.
La escarcha cubre las calles y el sol intenta pero sin exito convertirla en agua